Wiliam Wallace
2:25 | Author: Dynsha
Sir William Wallace (alrededor de 1272 - 23 de agosto de 1305), fue un noble escocés que dirigió a su país contra la ocupación inglesa y contra el Rey Eduardo I de Inglaterra en las Guerras por la Independencia de Escocia. Fue un hombre de convicciones y principios que se valoran hasta el día de hoy. Era de origen humilde, en contraste con su compatriota, Robert the Bruce (Roberto I de Escocia), de extracción noble. La familia Wallace descendía de Richard Wallace (Richard el Galés), un terrateniente bajo un miembro temprano de la familia Stewart (que se convertiría más adelante en una línea real por derecho propio).
Las fuentes contemporáneas de información sobre la vida de Wallace son limitadas, y una cantidad significativa de lo que ha sido escrito acerca de él está basada en
El Ciego Harry, escrito alrededor de 1470, casi dos siglos después del nacimiento de Wallace, una fuente problemática.
Probablemente Wallace nació alrededor de
1272, lo que lo hace un hombre joven en sus años más famosos entre 1297 y 1305. Existe alguna disputa acerca del lugar de nacimiento de Wallace. La creencia general es que fue Elderslie, cerca de Paisley, en Renfrewshire. Recientemente se ha proclamado que fue en Ellerslie, cerca de Kilmarnock, en Ayrshire. Es probable que estos dos nombres se confundieran en los documentos antiguos, ya que el deletreo no se estandarizó hasta épocas más recientes. En apoyo de Ellerslie, se ha argumentado que su padre provenía de Riccarton, Ayrshire, y su madre de Loudoun, Ayrshire. Además de esto, algunas de las primeras acciones de Wallace tuvieron lugar en Ayrshire. En apoyo de Elderslie, se ha argumentado que Ellerslie, una ex villa minera, es conocida tan solo desde el siglo XIX, al contrario que Elderslie, conocida mucho antes. Su primera acción fue en Lanark, que no está particularmente cerca de Elderslie ni de Ellerslie, y luego se trasladó a Ayrshire para engancharse en Irvine con algunos nobles escoceses que luchaban contra los ingleses.
No hay fuentes contemporáneas de información sobre la vida temprana de Wallace. Parece seguro que era hijo de Sir Malcolm Wallace de Riccarton y de Margaret; tenía dos hermanos: Malcolm y John. Este último, muy amigo de Vincent Wilson de Lokcsteintawn; duque de la misma zona, el cual ofreció refugio a Wallace en tiempos de rencillas.
Fue internado en una abadía en la que residía su tío paterno, por eso estaba bien educado para los patrones de la época, hablando
francés , latín , gaélico e inglés. "El Ciego Harry" no menciona que haya salido del país ni que tuviera alguna experiencia militar antes de 1297. Un registro de agosto de 1296 hace referencia a 'un ladrón, un William le Waleys' en Perth, pero podría no ser él.
La película de
1995, Braveheart, ofrece una versión de ficción vagamente basada en la vida de William Wallace.
Se dice que fue un hombre realmente alto, medía en torno al metro noventa y tres centímetros ya a la temprana edad de 20 años, por lo que no pasaba desapercibido entre la población escocesa.



Batallas importantes

El
11 de septiembre de 1297, Wallace arrasó por completo al ejército inglés comandado por el Conde de Surrey en la Batalla de Stirling Bridge. El ejército inglés estaba formado por 300 Caballeros pesados y 10.000 hombres de infantería ligera. Cuando regresó de Stirling, Wallace fue nombrado "Guardián de Escocia". Posteriormente, mandó una tropa a conquistar York, la ciudad más grande del Norte.
El
1 de abril de 1298 , las tropas inglesas, comandadas por el mismísimo Rey de Inglaterra Eduardo I el Zanquilargo, y las tropas escocesas se enfrentaron en Falkirk. Wallace tenía un arma secreta: los "Schiltroms", grupos de soldados con una lanza de 2 metros usados para detener la carga de la caballería. Los ingleses atacaron con la caballería primero, que fue efectivamente parada; pero tras ellos vinieron los temidos arqueros de Gales, de tiro largo, que devastaron a los escoceses.



La captura y ejecución de Wallace

Wallace huyó de los intentos de captura ingleses hasta el
5 de agosto de 1305, cuando John Menteith (también llamado False Menteith) le entregó a los soldados ingleses de Roybroston en Glasgow. Tras su captura fue castrado en la cárcel. Posteriormente fue arrastrado por caballos a través de las calles adoquinadas hasta la plaza mayor del pueblo, donde fue ahorcado, destripado vivo (sus entrañas fueron quemadas frente a él) y descuartizado. Sus extremidades fueron repartidas por distintas partes de Inglaterra: su brazo derecho lo enviaron a Newcastle, su brazo izquierdo a Berwick, su pie derecho a Perth y su pie izquierdo a Aberdeen; su cabeza fue colgada en el London Bridge para avisar de lo que pasa a los que se rebelan. Como último detalle la frase: "puede que nos quiten la vida, pero jamás nos quitarán la libertad" no es de Wallace. Fue una adaptación que hizo un guionista de Braveheart de un fragmento de la obra Enrique V, de William Shakespeare. En Stirling, en el museo de William Wallace se encuentra una réplica de la espada, la cual mide más de metro y medio de longitud.
Combustión espontánea
9:34 | Author: Dynsha

La combustión espontánea es un fenómeno donde supuestamente, el cuerpo de una persona se incendia sin un motivo aparente. Esta combustión puede provocar quemaduras y ampollas en la piel, humo, o la carbonización completa del cuerpo.

Existe un gran misterio en torno a la combustión espontánea, ya que no se trata de un fenómeno naturalmente explicable. Hay dos teorías que intentan explicar la combustión espontánea, la del fuego con efecto mecha y la del fuego provocado por una extraña descarga estática, pero ninguno es espontáneo. Aunque puede ser demostrado que el cuerpo tiene la capacidad de producir energía, por los depósitos de grasa y otros tejidos.

Mecanismo de la combustión espontanea:

Las versiones de combustión espontánea nos hablan de que una víctima cae inesperadamente en llamas sin causa explicable. Se trata de un fuego muy intenso y rápido, que destruye totalmente el cuerpo, sin que la víctima tenga oportunidad de pedir ayuda. Los objetos que lo rodean, resultan prácticamente indemnes. En ocasiones, algunas partes del cuerpo resultan casi sin daños, generalmente las piernas y pies. Una capa de hollín grasiento suele depositarse en las paredes y techo de la habitación.

Análisis de la combustión espontanea:

El cuerpo humano es muy difícil de quemar, ya que más del 75% está compuesto por agua. Un horno crematorio requiere de temperaturas de 750-1100°C, durante dos o tres horas, para quemar completamente un cuerpo, con 1.800-3.600gr de residuos sólidos. Pero los huesos quedan en fragmentos de tamaños irregulares, que requieren de un proceso mecánico para su destrucción.

En el caso de la combustión espontánea, debemos tomar en cuenta estos y otros datos, antes de aventurarnos a hipótesis sobrenaturales. Hay algunos detalles comunes a todos los casos de combustión espontánea, que suelen pasarse por alto en la investigación de estos fenómenos.
• La víctima de combustión espontánea siempre está sola cuando ocurre el hecho. Por lo tanto, no existe ningún testigo de este fenómeno.
• El suceso siempre tiene lugar dentro de recintos cerrados. Generalmente sobreviene en el dormitorio de la víctima.
• La víctima siempre ha permanecido sola durante al menos, unas cuantas horas. Y el cuerpo se descubre siempre horas o días después.
• Las quemaduras suelen ser más severas que las que provocaría un fuego normal, y no se distribuyen uniformemente por el cuerpo, siendo más afectados generalmente el torso y los muslos, incluso quedan reducidos a cenizas (incluso los huesos), pero las extremidades no resultan afectadas.
• La combustión es localizada, se quema el cuerpo y los objetos inmediatos, como ropa, camas, asientos, el piso donde yace, etc. Pero el resto de la habitación permanece relativamente intacto.
• El piso está cubierto alrededor del cuerpo, por una sustancia grasosa y maloliente.
• Los objetos que rodean al cuerpo y están ubicados por encima de un metro de altura, presentan signos de exposición al calor, pero los que están por debajo de esta línea, no.
• Aproximadamente el 80% de las víctimas son mujeres, la mayoría con sobrepeso. Muchas de ellas son alcohólicas o bebieron antes del accidente. Las víctimas suelen ser de edad avanzada o presentan enfermedades crónicas, por tanto presentan riesgo de muerte, por su condición.
• Siempre hay una fuente externa de combustión en la habitación y cerca de la víctima. Además, muchas víctimas son fumadoras crónicas y de hábitos desordenados.

Casos de combustión espontanea:

Existen varios casos registrados desde el siglo XVII, de combustión espontánea.

El primer caso registrado data de 1673, en París, donde un ciudadano desconocido y aparentemente alcohólico, fue encontrado carbonizado, pero la cama de paja en la que yacía estaba intacta.

1731- (sin fecha exacta) la condesa Cornelia di Bandi de Cesena, de 62 años, fue encontrada quemada en el piso por una doncella. El cuerpo se convirtió en cenizas, pero los brazos y piernas, estaban casi intactos, parte del cráneo y la mandíbula, estaban entre las piernas. Las paredes de la habitación estaban cubiertas de hollín, y el suelo con un líquido pegajoso. Un líquido amarillo y grasiento goteaba de la ventana, mientras la cama no mostraba daños. En el piso había una lámpara de aceite vacía cubierta de ceniza.

1763- Jonas Dupont (francés)realiza la primera investigación sistemática del fenómeno, y la publica en un libro “De Incendis Corporis Humani Spontaneis”.

2 de julio de 1951- En St. Petersburg, Florida, Mary Reeser, una obesa viuda de 67 años, fue hallada carbonizada en su departamento, quedando su pie izquierdo. Estaban quemados también, el sillón en que estaba sentada, una mesa y una lámpara, junto a ella. El resto del departamento estaba casi sin daños. Su hijo fue quien la vio por última vez, la noche anterior, y ella había ingerido dos comprimidos de Seconal y estaba fumando.

Otros casos reciente son: 1966, el cirujano de 92 años, John Irving Bentley. 1980, Henry Thomas, de 73 años. 1986, George Mott, bombero retirado de 58 años.



CINE DE TERROR
7:43 | Author: Dynsha

El cine de terror es un género cinematográfico que se caracteriza por su voluntad de provocar en el espectador sensaciones de pavor, miedo, disgusto, repugnancia u horror. Sus argumentos frecuentemente desarrollan la súbita intrusión en un ámbito de normalidad de alguna fuerza, evento o personaje de naturaleza maligna, a menudo de origen criminal o sobrenatural.


Características
El cine de terror bebe de las fuentes de la literatura y las supersticiones y leyendas tradicionales, así como de temores y pesadillas nacidos de contextos socioculturales mucho más actuales y precisos. Por una parte, de la novela de terror, nacida en la segunda mitad del siglo XVIII; por otra, de la tradición oral del cuento de miedo, ampliamente desarrollada en las sociedades rurales de todas las culturas. De aquí, en último término, surgirán los elementos y personajes básicos utilizados en las películas de este género: los vampiros, el hombre lobo, los monstruos, fantasmas, brujas, zombis, así como las desdichadas réplicas humanas, al estilo de Frankenstein.
Otras señas de identidad del género son un uso muy particular de la iluminación, que muchas veces tiende a inspirarse en la
pintura romántica alemana del siglo XIX, la cual se caracteriza por el recurso frecuente al claroscuro, a los contrastes de colores y los tonos penumbrosos, efectos muy apreciables en el cine expresionista de los primeros años (Murnau, Fritz Lang). Los espacios o escenarios más visitados serán la noche, cementerios, la casa abandonada, el castillo, las ruinas, el laboratorio lúgubre, el bosque o el erial sombrío, el jardín decadente, que han terminado conformando un catálogo de "lugares" comunes. Asimismo, nunca debe faltar una banda sonora densa y sugerente (El resplandor, Psicosis, Tiburón...), junto a unos escalofriantes efectos de sonido (El exorcista, Alien, Drácula de Coppola...), efectos que en los últimos tiempos rayan más bien en lo ensordecedor (Soy leyenda, de 2007).
El público se siente atraído hacia este tipo de películas precisamente por los estímulos emocionales novedosos e intensos que recibe, es decir, lo insólito-escabroso inscrito momentáneamente en la rutina diaria. Los efectos fisiológicos que experimenta el espectador horrorizado en su butaca incluyen fuertes subidas de
adrenalina, con dilatación de pupilas, aceleramiento cardíaco y respiratorio, y sudor frío, todo lo cual por lo común se cierra con un desahogo final, en el cual, de acuerdo con el remate que haya tenido la historia, reinará el consuelo o el desconsuelo.
El motor sensacionalista en estas películas es, en muchos casos, la exhibición de la crueldad, humana, bestial o sobrenatural, como representación del
Mal, en cualquiera de sus muchas variantes, y esto explica que la gran competencia comercial en esta industria haya generado una escalada indiscriminada de contenidos truculentos en el género a lo largo de los últimos años.
Aparte del
Mal y muy ligado a él, lo oculto o misterioso, como es lógico, define también al cine de terror como género, y lo hace tanto en el plano arquetípico como en su desarrollo escenográfico. Lo oculto sugerido sirve tanto para referirse a la temática del cine de terror (lo oculto del inconsciente criminal, lo oculto de los monstruos siempre escondidos en las entrañas de la sociedad, lo oculto de nuestras tendencias y deseos más inconfesables...), como a su caracterización y puesta en escena, a veces tendente, como en el suspense, a escatimar información al atribulado personaje, información ya conocida por el público, que, impotente en su butaca, espera angustiado acontecimientos. Otras veces se procede a la ocultación y sugerencia a través de la exacerbación engañosa del decorado, de la manipulación de la fotografía, del maquillaje, etc., o por medio de la más pura y simple privación de los elementos implicados, como en la técnica del fuera de campo (la escena terrorífica transcurre fuera del objetivo de la cámara, la cual se centra en sus aledaños; el espectador únicamente "la escucha" o imagina); la interposición del personaje entre la cámara y el elemento terrorífico, etc.

Clasificación
El cine de terror es un género rígidamente codificado por la industria y que a su vez posee muchos subgéneros, cada uno regido por sus reglas propias, y sometido a normas bien precisas que raramente son intercambiables entre subgéneros.
De entre todas las variantes surgidas en la historia del género, cabría entresacar una escueta clasificación con arreglo a la temática general:
Las preguntas sobre el más allá y lo desconocido que han generado toda la serie de zombis, momias, fantasmas, vampiros, extraterrestres, etc.
El miedo a la tiranía cruel, escenificado, por ejemplo, a través de la relación del Conde
Drácula con sus súbditos y víctimas, o bien en la potencia amenazadora de brujos malignos o monstruos, como es el caso de Fu Manchú, King Kong, y tantos otros.
Lo monstruoso en sí mismo, relacionado con lo anterior: la aparición de la anormalidad que alarma y atemoriza; tiene su mejor ejemplo en el viejo
Frankenstein, y más modernamente, los Alien, Predator, etc.
La pérdida de identidad y el miedo a la locura, visible en filmes como
La invasión de los ultracuerpos (Don Siegel, 1956), donde unos seres ocupan los cuerpos suplantando la personalidad de sus víctimas; El exorcista (William Friedkin, 1973), la posesión de la protagonista por el demonio, o la transformación del Dr Jekyll en el monstruo Mr Hyde que anida en su interior, en las muchas versiones cinematográficas que ha tenido esta historia; también, Psicosis, de Hitchcock.

Evolución e Historia

El terror clásico
El cine de terror nació junto con el mismo cine: los
Hermanos Lumière grabaron en 1895 la cinta "L'arrivée d'un train" (La llegada de un tren). En esta película, como su nombre indica, únicamente se mostraba la llegada de un tren; sólo que, dado que el cine era un invento desconocido para la mayoría de los espectadores, éstos creían que el tren se iba a salir literalmente de la pantalla para arrollarlos; los primeros espectadores de la cinta gritaban y escapaban de la sala aterrorizados.

Lon Chaney en El fantasma de la ópera (1925)
Pero la primera película deliberada de terror fue realizada en
1902 por Wallace MacCutcheon: se trató de una versión del mito de Frankenstein. En esta época del cine mudo aparecieron otras películas que aun hoy ponen los pelos de punta, como El Golem (Paul Wegener, 1915), El jorobado de Notre-Dame (Wallace Worsley, 1923) o El fantasma de la ópera (Rupert Julian, 1925).
El
siglo XX conoció, pues, desde muy pronto excelentes cultivadores del miedo. Quizá el director más importante de esta primera época sea el alemán F. W. Murnau (1889-1931), responsable de la lóbrega y expresionista Nosferatu (1922), película basada en el Drácula de Bram Stoker. (Dentro del cine expresionista, véase también Fritz Lang —El testamento del doctor Mabuse, M, el vampiro de Düsseldorf— y El gabinete del doctor Caligari.) El famoso vampiro transilvano ha conocido decenas de versiones a lo largo del siglo XX. Son destacables la neogótica (basada en Murnau: como en la película de éste, los dientes largos del vampiro no son los colmillos, sino los incisivos) Nosferatu, a cargo del alemán Werner Herzog (1979), y la espectacular puesta en escena del norteamericano Francis Ford Coppola en los años noventa.


En los años 1930 dominó el cine de monstruos. Se produjeron obras maestras -según gran parte de la crítica, nunca superadas- del género como Frankenstein (de James Whale, 1931), La parada de los monstruos (de Tod Browning, 1932) y la muy alabada King Kong (de Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack, 1933).
Obtuvieron asimismo un éxito espectacular el director
Rouben Mamoulian con Dr. Jekyll y Mr. Hyde, de 1931, y Michael Curtiz con Los crímenes del museo de cera, de 1933.
La productora Universal se adentró en los años 40 con
El hombre lobo (1941), la película más influyente sobre el tema. En esta década, Universal produjo también secuelas de Frankenstein, además de otras películas de monstruos, como La mujer pantera, de Jacques Tourneur (1942), Yo anduve con un zombie (Tourneur, 1943) y The Body Snatcher (Robert Wise, 1945), esta última basada en el relato de Robert Louis Stevenson Ladrones de cadáveres.

Años 50 y 60
Si se habla de cine de terror, no se puede pasar por alto a la productora británica Hammer (ver
Hammer Productions), que a lo largo de los años 50, 60 y 70 desencadenó una avalancha de películas del género, algunas de gran calidad, como La maldición de Frankenstein (1957), Drácula (1958) y La Momia (1959). Su director estrella fue el inglés Terence Fisher.
También debe recordarse al norteamericano
Roger Corman (n. 1926), director de serie B (películas de bajo presupuesto) especializado en la adaptación, quizá en exceso libre y colorista, de relatos de Edgar Allan Poe: House of Usher ('La caída de la casa Usher', 1960), The Pit and the Pendulum ('El pozo y el péndulo', 1961), Premature Burial ('El entierro prematuro', 1962), Tales of Terror ('Cuentos de terror', 1962) The Raven ('El cuervo', 1963), The Masque of the Red Death ('La máscara de la Muerte Roja', 1964) The Tomb of Ligeia ('La tumba de Ligeia', 1964), entre otras. Todos estos filmes, salvo Premature burial, fueron protagonizados por el actor especialista Vincent Price (1911-1993).

Boris Karloff en La novia de Frankenstein
Otros actores legendarios del género:
Béla Lugosi (1882-1956), Boris Karloff (1887–1969), Lon Chaney Jr. (1906–1973), Peter Cushing (1913–1994) y Christopher Lee (1922), éste aún en activo.
El actor español
Paul Naschy (Jacinto Molina Álvarez, n. 1934, Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes de 2001) es considerado internacionalmente gran especialista, habiendo participado, ya sea como actor, director o guionista, en decenas de títulos. Otros autores europeos muy valorados del género: el español Jess Franco y los italianos Mario Bava y Dario Argento, entre otros.
Alfred Hitchcock, considerado un maestro del cine de suspense, es autor de por lo menos dos cumbres del terror moderno: la película de terror psicológico Psicosis (1960) y la de terror naturalista Los pájaros (1962).

Cine de la Guerra Fría
Cartel de La noche de los muertos vivientes
Fenómeno digno de estudio es la filmografía catastrofista y apocalíptica, tanto japonesa como norteamericana, que surgió en los años 50, 60 y 70 con motivo de la llamada
Guerra Fría: Gojira/Godzilla (1954), de Ishiro Honda, Vinieron de dentro de..., (1975), del muy apreciable director especialista del género David Cronenberg, La invasión de los ultracuerpos (1978), de Philip Kaufman. Años antes, en 1968, George Andrew Romero había estrenado La noche de los muertos vivientes, película con la que aportó otro tópico: el de los "zombis" o "zombies". Estos, al igual que el hombre lobo, dentro de la categoría de los no-muertos, como los vampiros, forman parte de la tradición folklórica y las leyendas populares más antiguas, pero no fueron demasiado frecuentados por los autores románticos. El terror contemporáneo, en cambio, tanto en literatura como en cine, aborda a los zombis sin el menor matiz romanticista, procurando lograr en el lector o espectador, a través de la cruda expresión de su monstruosidad exangüe y caníbal, un efecto de terror puro, ancestral (véase Cine de zombis).

Años 70 y 80
A principios de los años setenta encontramos dos ejemplos muy notables:
El exorcista (William Friedkin, 1973), considerada por muchos críticos la película más terrorífica de la historia del cine, y la técnicamente magistral Tiburón (1975), de Steven Spielberg. Una nueva veta explotada por el terror en esta década fue la de los poderes paranormales. El gran precedente en dicho terreno fue el filme Carrie (1976), basado en la novela del mismo título de Stephen King; la película fue dirigida por Brian De Palma, quien posteriormente incursionó en el terror psicológico con Vestida para matar (1980).
La mixtura de terror y ciencia ficción transitada en literatura por
Lovecraft, reaparece con la excelente Alien (1979), de Ridley Scott, que narra la terrorífica lucha contra un monstruo extraterrestre indestructible a bordo de un carguero espacial. El filme dio origen a varias secuelas de calidad irregular.
Los años 80 estuvieron acaparados por los seriales de "terror adolescente", cintas sin grandes pretensiones artísticas aunque sí económicas, dirigidos a un público muy determinado. Esta modalidad sigue abarrotando salas en nuestros días. En 1980, se estrenaría Friday the 13th (en España y países hispanohablantes traducido como
Viernes 13), de Sean S. Cunningham, arranque de una saga de películas en las que el gestor terrorífico es un salvaje asesino que actúa en la oscuridad. De 1984 es la primera entrega de Pesadilla en Elm Street, firmada por otro especialista, Wes Craven. La precursora de la modalidad había sido Halloween (1978), de John Carpenter, director igualmente muy proclive al género.
La serie
Creepshow, de Stephen King y George A. Romero, pertenece también a esta época. Otros filmes interesantes: La cosa (1982), de John Carpenter; Re-animator (1985), de Stuart Gordon; Hellraiser (1987), de Clive Barker. El canadiense David Cronenberg acertó nuevamente de lleno con La mosca (1986, remake de una gran cinta de los años 50), y con Inseparables (1988). Visualmente muy poderosa, la película de zombis Terroríficamente muertos (1987), de Sam Raimi. Cerraría esta década una de las mejores adaptaciones sobre la obra del novelista Stephen King: El cementerio viviente, de Mary Lambert (1989).

Hitos 1968-1999
No deben olvidarse otros grandes hitos del cine de terror de calidad surgidos en el último tercio del pasado siglo:
La semilla del diablo (1968), de Roman Polanski, La matanza de Texas (1974), de Tobe Hooper, La profecía (1976), de Richard Donner, El resplandor (1980), de Stanley Kubrick, Poltergeist (Tobe Hooper, 1982), Videodrome (David Cronenberg, 1983), la controvertida Nekromantik (del alemán Jörg Buttgereit, 1987), El silencio de los corderos (1991), de Jonathan Demme, y, más recientemente, lanzada con astucia a través de Internet, El proyecto de la bruja de Blair (1999), de los jóvenes Daniel Myrick y Eduardo Sánchez.

Últimas tendencias
De los años 90:
Entrevista con el vampiro (Neil Jordan, 1994); la producción de ciencia-ficción canadiense Cube (1997), impactante e innovadora; el ya mencionado Drácula de Francis Ford Coppola (1992), y han tenido gran éxito entre el público adolescente las producciones de Wes Craven Scream (1996) y secuelas, y Sé lo que hicisteis el último verano (1997). El neozelandés Peter Jackson (El señor de los anillos) se había estrenado con la espectacular aunque estomagante parodia titulada Braindead (1992). Del director de origen indio M. Night Shyamalan, la original fantasmagoría El sexto sentido (1999), que ha sido comparada con la también escalofriante Los otros, de Alejandro Amenábar.
El inicio del
siglo XXI ha conocido una verdadera explosión de cine de terror asiático, con cintas nada desdeñables como la japonesa The ring (1998, de Hideo Nakata), que muy pronto ha conocido diversas versiones y secuelas. Aquí podría incluirse también la serie Ju-on, del también japonés Takashi Shimizu.
En
Hispanoamérica y España la filmografía de terror ha experimentado igualmente un auge inusitado en tiempos recientes. Autores ya consolidados de este movimiento como Guillermo del Toro (Cronos (película), 1992; El espinazo del diablo, 2001), Jaume Balagueró (Los sin nombre, 2001) y el oscarizado Alejandro Amenábar (Abre los ojos, 1997; Los otros, 2001), han sido secundados por directores noveles de gran éxito, como Juan Carlos Fresnadillo (28 semanas después, 2007) y Juan Antonio Bayona (El orfanato, 2007).
Edguy
12:30 | Author: Dynsha

Hoy hablaré un poco de música.. de mi música xDD vamos, heavy y power metal ^^ A continuación os hablaré de uno de mis grupos favoritos, Edguy. (L) xDD

En 1992, en la pequeña ciudad de Fulda, en Hessen, Alemania cuatro estudiantes de bachillerato de apenas 14 años que se burlaban de su estirado profesor de Matemáticas, el Profesor Edgar Zimmerer, formaron su propia banda de Heavy Rock, sus nombres, Tobias Sammet en las voces, Jens Ludwig, Dirk Sauer y Dominik Storch.

Con toques de irreverencia poco particulares para su género, la banda se dirigió claramente a un sonido Power Metal europeo, con Tobias Sammet como creativo principal de la misma, deciden llamar a la banda con un epíteto a partir del nombre de su profesor de Matemáticas… Había nacido definitivamente Edguy!

Después de dos demos, llamados “Evil Minded” (Malvado) y “Children Of Steel” (Niños de Acero), ambos en 1994, obtuvieron un contrato discográfico con el sello AFM Records en 1995.

Con sus melodías accesibles y la increíble voz de Tobias Sammet, Edguy es un excelente representante del Power Metal Europeo. Sus líricas generalmente metafóricas aluden a temas tanto sociales como metafísicos, lineamientos de la Iglesia y los peligros de la civilización moderna. Para manifestar estos temas, Edguy utiliza expresiones esotéricas y herméticas. Igualmente muchos de sus temas son ligeros y hasta cómicos. Edguy no afirma representar ninguna ideología en particular, como lo dice el mismo Sammet “No somos políticos ni religiosos, al menos no hay mensajes claves en nuestros temas que te lleven a pensar nada en cuanto a cualquier cosa”.

En ese mismo año, y con apenas 16 años, nos entregan su primer trabajo llamado “Savage Poetry” (Poesía Salvaje)… inicialmente un demo, pero fue re-grabado y re-editado por la banda en el año 2000 bajo el nombre “The Savage Poetry” (La Poesía Salvaje), el primer experimento de Edguy, notoriamente en a búsqueda de un sonido que aún necesitaría definirse…

En 1997, nos entregan su segundo trabajo, “Kingdom Of Mandess” (Reinado de Locura)… Edguy sigue experimentando con su sonido, el cual sufre aún de la falta de un bajista para su definición.

En 1998 sale al mercado su tercer trabajo “Vain Glory Opera” (Opera de la Gloria Vanal), el cual les abrió las puertas a la fama, volviéndose quizás en uno de sus álbumes más populares entre sus fans. Este álbum fue producido por Timo Tolkki, de la banda Stratovarius quien además colaboró con las guitarras. Este trabajo incluyó como artista invitado en las voces a Hansi Kürsh de la banda Blind Guardian en los temas “Out Of Control” (Fuera de Control) y “Vain Glory Opera”, el tema que le da título al álbum.

Durante mucho tiempo Tobias Sammet, hacía peripecias para hacer la melodía del bajo con su teclado, hasta que en el año 1998, un músico llamado Tobias Exxel, se une a la banda para así darle a la banda lo que le hacía falta, un bajista!

En 1999 graban su álbum “Theater of Salvation” (teatro de la Salvación), el cuarto en su carrera, y el primero con Tobias Exxel al bajo. Este nuevo álbum supuso una mayor madurez, calidad y originalidad, es considerado por la crítica y sus fanáticos como el mejor trabajo de los Edguy hasta la fecha. Alabados por los medios y los seguidores de toda Europa, saltaron también a Japón donde consiguieron un impresionante registro de ventas. Luego en el año 2000 deciden re-grabar y relanzar al mercado su primer y descatalogado trabajo "Savage Poetry". Luego de todo esto, los Edguy decidien tomarse un respiro para así poder experimentar con sus trabajos como solistas.

A finales del año 2000, aparece Tobías con su banda experimental “Avantasia”, nombre compuesto del término Avalon y Fantasia y su álbum “A Metal Opera Part I” (Una Opera de Metal Parte 1). Es un majestuoso trabajo que describe un mundo más allá de la imaginación humana en el que se cuenta la historia ficticia de un monje dominico, llamado Gabriel, en el año 1602.

Este álbum incluye como invitados a artistas de la talla de Michael Kiske (ex vocalista de Helloween), Timo Tolkki de Stratovarius, a Kai Hansen y Henjo Richter de Gamma Ray entre muchos otros. El proyecto fue completado en el año 2002 con “The Metal Opera Part II”.

En el primer trimestre del año 2001, los cinco jóvenes prodigios alemanes se meten en un estudio y con la ayuda de Miko Karmila, productor de álbumes de Stratovarius entre muchos más, producen un trabajo sensacional titulado “Mandrake”. Un increíble álbum que no hace más que seguir el trazo de progresión positiva desde su primer trabajo. Este año es su primera gira mundial como banda principal con el exitoso “Mandrake World Tour 2001”.

Ese mismo año salen al mercado dos extended play de producción muy limitada, titulados “Painting On The Wall” (Cuadro en la Pared) y “La Marche Des Gendarmes”. Este último fue una producción exclusiva para el Mercado francés.

En el año 2003, Edguy produce su primer álbum doble en vivo, titulado “Burning Down The Opera Live!” (Quemando la Opera en Vivo!), grabado completamente en París, Francia. La calidad sonora de la grabación es excelente, y el sonido del público es tan intenso que puede sentirse la energía del show, y con Tobias Sammet al micrófono nos da la seguridad de que es uno de los líderes musicales más entretenidos de Europa.

Igualmente contiene el tema “Avantasia”, que aunque forma parte de un proyecto paralelo de Tobias del mismo nombre, su calidad compositiva esta al mismo nivel de excelencia de las otras composiciones de la Edguy.

En abril del año 2004 entregan su sexto trabajo “Hellfire Club” (El Club del Fuego Infernal), el cual demostró el interés de los Edguy en experimentar con la música integrando arreglos orquestales en la composición. La música de Edguy se funde excelentemente con la Oquesta ”German Film Orchestra Babelsberg”.

Muy al contrario de sus álbumes anteriores, en los cuales se aprecia una gran influencia de Helloween, “Hellfire Club” recibe más influencias de los británicos Iron Maiden, con riffs mucho más obscuros y distorsionados que los anteriormente usados por Edguy.

Igualmente para el año 2004 entregan su trabajo doble CD recopilatorio ”Hall Of Flames” (Salón de Llamas) el cual contiene una compilación de temas éxitos remasterizados por Mika Jussilay cortes nunca antes editados, videos temas multimedia y temas en vivo que habían sido únicamente disponibles en el mercado Japonés.

Este mismo año los Edguy producen dos extended play “King Of Fools” (Rey de los Tontos) y “Lavatory Love Machine” (Máquina de Amor de Baño) con diferentes versiones de varios temas de su álbum anterior Mysteria.

Su más reciente álbum “Rocket Ride” (Paseo en Cohete) sale al mercado en enero del 2006, rápido, fantástico y explosivo. Contiene evidentemente menos elementos sinfónicos y de speed metal, esta más orientado, según la crítica a un sonido más Hard Rock, y lo integra con ese lado divertido que diferencia a Edguy de las otras bandas de Power Metal europeo.

Con temas como "Matrix", "Trinidad", "Superheroes" y hasta "Save Me" se siente la vibra de Hard Rock de la banda. Igualmente no han olvidado sus raíces de Power Metal melódico, y lo demuestran con temas como "Return To The Tribe" y "Out Of Vogue", que nos recuerdan claramente al Edguy de “Vain Glory Opera” y "Mandrake”.

El mas reciente trabajo del grupo es una grabacion en DVD de su presentación en Sao Paulo-Brazil, que salio a la venta en el año 2007.

Se estima que para noviembre se 2008 Edguy lanze su nuevo CD titulado Tinnitus Sanctus

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